Sangre por la herida: Capítulo 08

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Leer Capítulo 03: Los monoblocks

Leer Capítulo 04: El cajamarquino

Leer Capítulo 05: El lápiz labial

Leer Capítulo 06: La maza y el televisor

Leer Capítulo 07: El cuerpo

Resumen hasta aquí

Mario Quiroz junto a Milton Mamani se tienen que deshacer del cuerpo de Lucía Zabala pero todavía le quedan muchas horas a esta noche interminable.

Capítulo 08: La noche

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Bajamos el cuerpo de Lucía por la escalera y lo sacamos por la puerta de emergencia. Meterla en el baúl es la parte más difícil.
Milton introduce con delicadeza la cabeza y yo ayudo con las piernas. Así visto el bulto parece no ser otra cosa que la basura que se saca todas las noches del restaurante.
La noche está clara y despejada, siento una brisa suave que me recorre la piel y me quema en la herida de la mejilla. Un escalofrío me recorre las extremidades.
Abro la puerta del lado del conductor, y me siento; Milton hace lo mismo del lado del acompañante. Enciendo el motor, subo las ventanillas.
—¿Podrías dejarlas bajas? Tengo calor —me dice Milton.
—Yo siento frío —respondo sin mirarlo y pongo primera.
El portón del garage se abre y salimos a la calle. Miro el reloj en el tablero, es muy temprano todavía. Siento que la noche se extendió desde el atardecer con la caída del sol en el bar donde encontré a Lucía hasta ahora que llevo su cadáver en el baúl, apenas unas horas de diferencia pero que parecen días, semanas, meses.
—¿A donde?
—Conozco un lugar que va a estar bien. Sigue leyendo

Me mudé

IMG_20170820_120116545Hace un par de semanas que no estoy pudiendo postear con tranquilidad por un simple motivo: me mudé a Toronto, Canadá.

Vine a realizar una maestría en estudios hispánicos en la University of Toronto y me estoy adaptando a mi nueva ciudad de residencia. Pronto volveré a la normalidad y seguiré subiendo mi novela Sangre por la herida.

¡Hasta pronto!

Sangre por la herida: Capítulo 07

Miércoles por medio un nuevo capítulo de Sangre por la herida ilustrado por CJ Camba.

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Mario Quiroz se prepara para enfrentar el momento que menos deseaba en esta oscura noche que no parece tener fin: el momento de enterrar el cuerpo de Lucía Zabala por orden Walter Ayala.

Capítulo 07: El cuerpo

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— Me tengo que ir — digo y apoyo un billete sobre la mesa.
— ¿Tan pronto?
— Tengo trabajo.
Busco en mi billetera de cuero negro ajado y separo unos pesos más, los deslizo por la barra hasta donde está Gladys
— Esto es por el servicio.
Pasa la mano rápido por la mesa y los hace desaparecer.
— Siempre un placer.
Salgo del bar y cruzo la calle oscura.
Entro al restaurante y no me distraigo en mi camino hasta el fondo.
— El jefe te espera arriba — me recibe Milton. Dejo que me cache de armas una vez más.
Subo las escaleras, el mismo espectáculo deprimente de hace un rato: los hermanos Flores siguen jugando al pool como si nada. El Boliviano Choque me mira impávido, con esa cara de indio jetón al que no le interesa lo que pasa.
Me indica la puerta del jefe con un gesto de la cabeza.
La atravieso.
En un rincón, en el ángulo, atrás del escritorio hay una sábana blanca envolviendo un bulto. Sigue leyendo

Los chicos que faltan parte IV

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Con paso lento pero firme sigo con mis reseñas de novelas policiales con argumentos que giran en torno a la desaparición de niños (pueden ver mis entradas anteriores: parte I, II y III).

En esta oportunidad le toca el turno a Disapearance At Devil´s Rock de Paul Tremblay (de quien ya reseñé hace poco su gran novela A Head Full of Ghosts) con lo que el género, si bien contiene elementos del policial, se acerca más al terror. El argumento de todos modos habilita a tomar la novela en esta serie: una noche desaparece un adolescente en un parque. Lo extraño es que el chico no estaba solo sino acompañado por otros dos amigos. Ese es el momento inicial de una novela que se construye con cierta lentitud, con un narrador que va retaceando información con el objetivo final de la construcción del misterio. Este método que me parece más logrado en la anterior novela de Tremblay que leí, cumple una función fundamental para la construcción del fantástico y hacerlo parte del misterio. Porque dijimos que esta novela entra dentro del género del terror y para hacerlo se vale de las herramientas del género fantástico. Esa es una característica que más disfruto de los libros que leí de Tremblay: su construcción del terror se asienta sobre la base de la sospecha, lo ambiguo, lo indefinido, en pocas palabras, exprime la definición del fantástico que señala que debe ser un tipo de relato donde la experiencia sobrenatural puede encontrar tanto una explicación de ese mismo orden (es decir, sobre-natural, por fuera de lo natural) pero también una explicación racional. Jugar en esa ambigüedad, considero personalmente, es el más riesgoso de los juegos literarios porque mantener el equilibrio entre explicaciones racionales y sobrenaturales mucha precisión; cualquier mínimo desvío termina generando una explicación absoluta para uno o para otro lado (por lo general, sobrenatural).  Sigue leyendo

Sangre por la herida: Capítulo 06

Miércoles por medio un nuevo capítulo de Sangre por la herida ilustrado por CJ Camba.

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Luego de entregar a Lucía Zabala a su jefe el capo narco Walter “el Inca” Ayala, Mario Quiroz intenta olvidar la noche en el Bar de Rocky, justo frente al restaurante peruano de su jefe. Pero cuando piensa que la noche terminó recibe un mensaje: tiene que ir a encargarse del cadáver de Lucía mientras espanta los fantasmas de su pasado reciente que no dejan de atormentarlo.

Capítulo 06: La maza y el televisor

 

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Tengo un trabajo que hacer: tengo que ir a buscar un cadáver a la oficina del Inca Ayala y sacarlo de ahí, deshacerme de él, pero siento que me abandonan las fuerzas y durante un momento me viene a la mente cómo es que llegué hasta acá. No sólo como llegué acá a esta noche y esto que tengo que hacer sino a cómo llegué a trabajar para el Inca Ayala.
Sé que empezó el día que Mercedes se fue. Sigue leyendo

Sangre por la herida: Capítulo 05

Todos los miércoles un nuevo capítulo de Sangre por la herida ilustrado por CJ Camba.

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Cumpliendo con su trabajo, Mario Quiroz finalmente logra llegar hasta el restaurante de Walter “el Inca” Ayala donde le entregará a Lucía Zabala, la novia infiel del narco.
Con el trabajo cumplido, la noche se termina. Al menos eso es lo que quiere creer el ex policía.

 

Capítulo 05: El lápiz labial

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Se dice que Walter Ayala no tiene sentimientos, que mató a su propia madre para demostrarle al capo brasilero Don António que era digno de confianza y que en su camino a la cima del poder en el bajo mundo del narcotráfico dejó un camino de cadáveres que alineados uno atrás de otro podrían hacer un puente entre su Celendín natal y esta ciudad deprimente que eligió como su refugio definitivo.

El mito que construyó Ayala sobrepasa la realidad pero eso no lo hace al Inca menos impiadoso, cruel y desalmado. Sigue leyendo

Revival de Stephen King (reseña)

libro_1441361461De las historias de terror clásicas, la que más me gusta y más cautivó siempre mi imaginación es la de Frankenstein de Mary Shelley. Recuerdo todavía cuando en 1994 salió la adaptación al cine Mary Shelley´s Frankenstein con Robert DeNiro haciendo del monstruo y Helena Bonham Carter como Elizabeth Lavenza: fuimos con mi papá a verla en un lugar tan inverosímil como el cine del Patio Bullrich y quedé absolutamente fascinado ante el despliegue de la brutalidad de las escenas y la trama algo que unos diez años más tarde, cuando leí por fin la novela original, no encontraría. Porque en la novela de Shelley los aspectos más revulsivos de la invención del Dr. Frankenstein quedan un poco aislados: Víctor hace una breve reflexión acerca de cómo descubre el secreto de la vida, cómo se inmuniza ante la repugnancia de los cementerios y los cadáveres que serán la materia prima de su invención y en un capítulo breve y con poca descripción termina creando al monstruo. Es paradógico que ese momento del chispazo de la vida retornando a la carne muerta sea tan breve, tan poco transitado por Shelley en la voz de Víctor, tan escueto y que al contrario en todas y cada unas de las adaptaciones de la novela tenga un lugar tan preponderante y activo. Sigue leyendo