Biblioteca virtual del GCBA

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El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires está implementando una especie de “biblioteca virtual” en la vía pública. De momento sólo vi el afiche en una parada del 109 frente a la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, al borde de la Plaza Houssay.

Los títulos son todos libros en dominio público (obviamente) aunque hay llamativa falta de clásicos de literatura argentina o latinoamericana.

De cualquier modo, la iniciativa merece ser celebrada.

El mecanismo para acceder a los libros es sencillo: se debe escanear el código QR del que se desee con el teléfono y de ese modo se iniciará la descarga del archivo en formato PDF y sin protección anticopia, por lo que son fáciles de abrir y leer.

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También se puede consultar el catálogo completo ingresando en esta página.

¿Saben de otros puntos de la ciudad donde se puedan descargar los libros? Indíquenlo en los comentarios.

Máquinas expendedoras de literatura

Short Edition 02

 

En otro día y otra idea para estimular la lectura tradicional en los tiempos que corren tenemos el caso de la start-up  Short Édition  y sus máquinas expendedoras de literatura en la ciudad de Grenoble en Francia.

Estas máquinas imprimen fragmentos de obras literarias completas o cuentos cortos para la gente que pase por allí y tenga algo de tiempo que matar.

Los relatos son gratuitos y el lector puede elegir si dispone de uno, tres o cinco minutos para dedicarle a la lectura y en base a esa elección, la máquina imprime el contenido.

Pero la noticia no termina aquí: la propia comunidad puede aportar textos para que sean impresos por la máquina. Autores consagrados o amateur por igual pueden enviar a través de una app para smartphones sus aportes para que luego de ser aprobados por un comité editorial de Short Édition lleguen a las máquinas expendedoras.

Si bien de momento sólo está disponible en este pueblo específico del sureste francés, los responsables del proyecto se entusiasman con la posibilidad de expandir el proyecto a otras regiones y sostienen que ya han varios pedidos para replicar el sistema en otras geografías.

Veremos si algún día llegamos a verlo por aquí.

Short Edition 01

Capítulo inédito de Rituales de lágrimas

Rituales de lágrimas lado B

El proceso de escritura de una novela implica largo tiempo de trabajo que finalmente llega a su fruto con la concreción del “primer borrador”. Esto es como su nombre lo indica, la primera versión final terminada lista para pasar por el escrutinio del editor.

Resulta que en mi primer borrador de Rituales de lágrimas había decidido ****SPOILERS****
darle más relevancia a la historia de amor que había quedado planteada en Rituales de sangre entre Sheila y Sebastián. Para eso, en Rituales de lágrimas versión 0.1, Sebastián iba a tener más protagonismo y había creado un personaje nuevo llamado Andrea que iba a ser la tercera en discordia con Sheila.

En esa versión Sebastián y Andrea funcionaban como Quiroz y Lucía en la versión que finalmente se publicó. Los capítulos donde aparecía Sebastián en solitario fueron descartados, Andrea nunca vio la luz de la edición y en cambio se ganó su lugar (bien merecido) Lucía.

Esta decisión surgió luego de una reunión en la editorial con mis dos editores donde evaluamos algunas cuestiones referidas al primer original. Ahí fue que tuve una especie de epifanía y se me ocurrió cortar radicalmente con Sebastián, liquidar a Andrea y reescribir toda la trama para que los protagonistas fueran Quiroz y Lucía.

Estoy muy, muy contento con la decisión que tomé. Sin embargo, siempre me quedaron las ganas de que un capítulo en concreto que fue a descarte viera la luz. Es una cena en la casa del hermano de Sebastián (Gustavo, aparece en Rituales de sangre) con su cuñada, su sobrina, y su madre.

Me gusta este capítulo porque representa una especie de contracara de cena familiar respecto de la que es la cena familiar que tiene Sheila donde interviene Leib Schelling, su familia y el rabino Gorovitz. (capítulo 34 de la versión publicada).

Entonces decidí que voy a compartirlo con ustedes lectores. A continuación podrán leer el capítulo que quedó inédito de la cena familiar de los Rojtman.
Además, van a poder ver algunas cuestiones de la trama que en el libro se resolvieron de un modo quizás parecido pero definitivamente distinto.

¡Espero que lo disfruten! y tengan en cuenta que este texto no fue sometido al proceso de edición y corrección.

Capítulo 29

Sebastián Sigue leyendo

Viajar, dormir, leer

Book and Bed 03

Hace poco les había comentado de una peculiar librería en Tokio que se caracteriza por vender sólo un libro por semana, rotándolo todas las semanas (pueden recordarlo aquí).  Hoy les quiero contar acerca de otra peculiar experiencia bibliográfica en la capital de Japón que así parece ir acercándose a ser también la capital de las curiosidades para amantes de los viejos y queridos libros de papel; se trata en esta ocasión de Book and Bed un hostel que inaugurará pronto en la centenaria ciudad. ¿Qué tiene de especial este lugar? Se tratará de un hostel consistente en una gran habitación compartida pero decorada en maderas oscuras y con acceso al alcance de la mano, desde cualquier ubicación, a libros.

Book and Bed

Diseñado por el prestigioso estudio Suppose Design Office este peculiar hostel es un emprendimiento de la pequeña librería y editorial Shibuya Publisher Booksellers que así se suma a esta ¿nueva moda? japonesa de convertir el arte de vender libros en una experiencia moderna y completa a medio camino entre el arte, la leve provocación y la innovación.

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Entonces ya saben, la próxima vez que pasen por Tokio posiblemente quieran darse una vuelta por Book and Bed, hojear un libro de Haruki Murakami y sentirse más adentro de sus fabulosas ficciones que nunca.

Vía: Traveler

Libros de vidrio

Todo libros de vidrio 02

Foto de Artspace.com

El futuro de los libros no es el papel ni el formato electrónico sino el vidrio.

Bueno, en realidad no. Sólo se trata de una serie del artista plástico japonés Ramon Todo.

Ramon Todo Book of glass

Foto de ma2gallery.com

Ya la semana pasada hablábamos de una librería japonesa muy peculiar y ahora volvemos a ver como Japón parece estar a la vanguardia del arte y las intervenciones bibliófilas.

Ramon Todo estará exhibiendo su colección en la galería MA2 Gallery en el marco de la EXPO CHICAGO que comienza la semana que viene. Si tienen la suerte de estar por ahí y aman los libros, creo que valdría la pena ir a verlo.

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Foto de ma2gallery.com

Vía: This is Colossal

La librería que vende un único libro por semana

Morioka Shoten Ginza

Ayer estaba conversando con mi esposa acerca de algo que me sorprende: ¿por qué las editoriales no tienen sus propias librerías donde vender exclusivamente los libros de su fondo editorial? Parece una idea un poco extraña pero creo que tiene su lógica: con lo costoso que resulta distribuir un libro a todas las librerías de todos los rincones del país, sería lógico tener librerías especializadas en un fondo editorial concreto donde la editorial tendría así la posibilidad de vender sólo sus libros. Pura ganancia y nada de competencia con los fondos de otras editoriales.

Sí es cierto que en Buenos Aires existe la librería Paidós del fondo que tiene un catálogo mayoritariamente compuesto por libros de dicha editorial, pero creo que en mis últimas visitas a ella encontré libros de otras editoriales también.

Quizás alguien me dirá: “No es negocio como librería vender sólo un fondo editorial, por más que sea el propio, porque la gente quiere diversidad y la diversidad se produce con un ecosistema editorial nutrido.”

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Me parece una objeción totalmente válida pero entonces jugaría la carta de la librería Morioka Shoten Ginza en Tokio, Japón. ¿Qué tiene de peculiar esta librería? Se trata de una pequeña sala donde se vende un único libro por semana. No, no es un único ejemplar sino que se exhiben y venden ejemplares de un único libro a la semana.

El librero elige cuidadosamente un único libro que expone en vidriera y en su pequeño local y luego, de martes a domingo se dedica a promocionarlo, hacer eventos, llevar al autor e interactuar con sus clientes para venderlo. La siguiente semana elige otro libro y el ciclo vuelve a comenzar.

Bajo la frase Issatsu, Isshitsu (一冊、一室) que puede traducirse como “Una sola sala, un solo libro” este experimento a medio camino entre el happening artístico y el emprendedorismo empresarial más curioso funciona desde mayo de 2015 en uno de los barrios comerciales de Tokio.

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Si están por tierras niponas pueden visitar la librería en la siguiente dirección:
1F Suzuki Building, 1-28-15 Ginza, Chuo-ku, TOKYO (Mapa en Google Maps)
Abierto de 13:00 a 20:00 hs. martes a domingos (lunes cerrado)
Teléfono: 03-3535-5020

Vía: Spoon&Tamago

El cuaderno de los nombres raros

Tamborcito tapa
El otro día estaba ordenando papeles cuando encontré un cuaderno lleno de recortes que había pertenecido a mi abuelo.

¿En qué consiste el cuaderno? Recortados y prolijamente pegados en él hay casi trescientos avisos fúnebres y noticias antiguas donde aparecen nombres raros de personas que han vivido tiempo atrás.

El cuaderno ofrece un verdadero catálogo de excentricidades en materia de nominar. Hay nombres graciosos, trágicos, verdaderamente hijos de puta (disculpen, no hay otra forma de mencionarlos) y tragicómicos entre otras excentricidades.

Todo esto me hizo pensar nuevamente en una de las cuestiones que más me inquietan a la hora de escribir y es el tema de nombrar personajes. El nombre de un personaje es una cuestión fundamental y compleja: tiene que ser un nombre creíble, no demasiado genérico ni demasiado estrambótico, que tenga buena resonancia, que hable del personaje que escribiremos y que le pueda sonar bien a cualquier tipo de lector.

A mi gusto, el maestro a la hora de nominar personajes fue Julio Cortázar: no existe uno sólo de sus personajes que lleve un nombre que no se lea como cotidiano, casual y plausible. Esto sumado a que Cortázar tiene varios libros con nombres propios en su título (Un tal Lucas, El libro de Manuel, Queríamos tanto a Glenda) siempre me llevaron a pensar que le dedicaba realmente mucho trabajo al asunto de los nombres propios.

Entonces, si ustedes no saben qué nombre ponerle a sus personajes aquí les dejo la lista de todos los nombres que alguna vez llevaron personas reales, de carne y hueso, salidas del cuaderno de los nombres raros de mi abuelo.

Son todos los nombres transcritos a excepción de algunos que ya no son raros hoy en día (por ejemplo Javiera). Los ordené en forma alfabética y van a encontrar el listado a continuación, pero antes hice una pequeña selección interna de los más curiosos según categorías que verán detalladas:

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Los humillantes
Circuncisión Domingo Pereyra
Fortunato Pititto
Juan Carlos Pis
Juan Pis
Vito Pititto

Los redundantes
Ángel Angélico
Candida Maya de Maya
Catalina Dato viuda de Dato
Diana S. García de Savoia Diana
María Antonia Meo viuda de Meo

Los neoclásicos
Ajax Delgado
Ceres Buira
Nelfi Buira
Riego Buira Sigue leyendo

Libros y números

Números y libros

Los números no son lo nuestro. Está claro. Por eso nos dedicamos a los libros, portadores por excelencia de la palabra escrita. Sí, obviamente hay libros técnicos llenos de números y fórmulas (y de hecho a mí me toca trabajar en estos momentos con este tipo de materiales y veo libros que son tan poco “libros” en el sentido en el que yo los concibo que me cuesta aceptar sin más que sí lo son) pero los dejamos de lado como si no pertenecieran al paradigma bibliográfico total.

Para nosotros libros son novelas, compilaciones de cuentos, poemarios y hasta ensayos. Y ahí trazamos la línea.

Y sin embargo, hay algunos números que podríamos llamar “mágicos” por decir de algún modo que nos interpelan a todos los que amamos los libros por la literatura. No, no es mi intención hacer juegos de números como Adrián Paenza sino que lo que quisiera traer a colación son ciertos números que juegan un papel fundamental en los libros que nos gustan a pesar de que muchas veces ni siquiera lo sepamos.

Ahí vamos entonces: Sigue leyendo

Pac-Man cumple 35 años

Ayer 22 de mayo se cumplieron 35 años desde la salida de unos de los videojuegos más influyentes de la historia: Pac-Man. ¿Quién no ha jugado con el personajito amarillo come-pastillas que huye de los fantasmas de colores alguna vez en su vida? El juego se terminó convirtiendo en un monstruo de la cultura pop y su figura es reconocible en casi cualquier ámbito, aún los que trascienden el a veces cerrado mundo de los videojugadores.

A continuación les presento la parte dedicada a la concepción y creación de este videojuego perteneciente a un viejo proyecto de libro sobre la historia de los videojuegos que tengo un tanto abandonado pero que algún día espero retomar (les recuerdo de paso el libro que sí escribí y publiqué acerca de Cultura Nerd: Que la fuerza te acompañe)

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Vinieron del espacio exterior

(fragmento de mi libro inédito Insert Coin: la historia de los videojuegos desde sus orígenes a nuestros días)

Y todavía estaba por llegar lo mejor, el plato fuerte: un bizarro videojuego llamado Pac-Man.
Estamos ya en el año 1980 y Namco toma nuevamente la delantera al publicar en Japón un juego diseñado por Toru Iwatani. El género era “maze” o “laberinto” y su principal particularidad era que había sido diseñado pensando en una enorme porción del mercado potencial de los videojuegos que hasta ese entonces no había sido tenido en cuenta: el público femenino.
Como hemos visto, los videojuegos fueron una expansión casi casual y nerd de experimentos con inteligencias artificiales y hardware de uso militar y esa impronta marcó a fuego el modo en el que se diseñaron y pensaron los videojuegos durante esos primeros años: la tematización de la guerra, las armas, los disparos, todos juegos elegidos por varones en todas su variantes desde invasiones extraterrestres hasta recuerdos del lejano oeste.
Iwatani quería algo distinto, algo que pudiera apelar y llegar a las mujeres y expandir el mercado a un nicho todavía inexplorado. Tomando elementos de la peculiar cultura pop japonesa tendiente al kitsch colorido y caricaturesco, pero muy aceptado a nivel social no como una forma de expresión artística menor sino como auténtica cultura popular y aceptable, el diseñador fue delineando el peculiar mundo del Pac-Man. En un relato de cómo llegó a la idea del personaje principal, Iwatani señaló: “Cuando empecé a pensar qué es lo que las mujeres disfrutarían me vino a la mente la imagen de ellas comiendo tortas y postres por lo que usé comer como palabra clave para pensar el juego. (…) Cuando comencé a investigar en base a esta idea me topé con la imagen de una pizza a la que le faltaba una porción y entonces tuve mi momento de eureka y basé el diseño de mi personaje de Pac-Man en esa forma.” (citado en Donovan, pp.87)
La pizza a la que le falta una porción se convirtió en una pura boca que comía píldoras y tortas, frutillas y cerezas para obtener puntos extra mientras era perseguida por unos incansables fantasmas de colores. Todo el imaginario de la psicodelia kitsch japonesa (que lleva el nombre de kawaii y se puede traducir como “adorable”) estaba vertida en un juego que no tardó en convertirse en otra bomba comercial.

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El nombre original del Pac-Man cuando salió al mercado japonés en 1980 fue Puck-Man por una onomatopeya nipona para el abrir y cerrar de boca. Sin embargo, a su llegada a los Estados Unidos, el distribuidor Bally Midway consideró que el vandalismo probablemente convertiría el Puck en Fuck mediante una simple modificación en los cabinetes de los arcades. Definitivamente Fuck-Man no era un nombre que querían asociar con un entretenimiento pensado para un público familiar y especialmente orientado al esquivo mercado de jugadores femeninas.

La combinación entre personajes adorables y estéticamente pegajosos, con la efectiva atracción a un público femenino convirtieron al Pac-Man no sólo en un éxito descomunal en las salas de arcade que logró trepar por encima de las muy buenas performances que estaban sosteniendo a la pujante industria sino que además dio un paso más para convertirse en un objeto de consumo global, superando los límites de su formato: merchandising, programas de TV, hasta canciones pop inspiradas por él fueron fundamentales para terminar de colocar a la industria de los videojuegos en un sitio al que le había costado muchísimo llegar: el entretenimiento familiar y sano, alejado del ambiente turbio de los bares de mala muerte donde habían prosperado los juegos mecánicos y primer destino de las máquinas de arcade.

Fiebre de Pac-Man por la noche
En diciembre de 1981 el dúo Buckner & Garcia de Ohio sacó un single festivo llamado Pac-Man Fever donde cantaban (en inglés):
Tengo los bolsillos llenos de monedas de un cuarto y me voy a los arcades.
No tengo mucho dinero, pero estoy trayendo todo lo que tengo.
Tengo un cayo en mi dedo y también me duelen los hombros.
Me los voy a comer a todos apenas se pongan azules.Estribillo:
Porque tengo fiebre de Pac-Man
Fiebre de Pac-Man.
Me está volviendo loco.
(y sigue)

La canción, pegajosamente pop, fue un éxito que se sumó a la pacmanía de principios de los años 80s. Tanto fue el éxito que la discográfica CBS convenció al dúo para que realizara todo un disco de ocho canciones dedicadas a los videojuegos y en 1982 salió entonces Pac-Man Fever el disco que logró vender 900 mil copias para fines de ese año.

La lista de canciones incluía:
1. Pac-Man Fever (Pac-Man)
2. Froggy’s Lament (Frogger)
3. Ode to a Centipede (Centipede)
4. Do the Donkey Kong (Donkey Kong)
5. Hyperspace (Asteroids)
6. The Defender (Defender)
7. Mousetrap (Mouse Trap)
8. Goin’ Berzerk (Berzerk)

El disco, que se puede escuchar entero en YouTube, es asombrosamente bueno e incluso, podríamos decir que es uno de los más bellos homenajes que la música pop le ha hecho a los videojuegos.
Una mención aparte merece el Frogger (1981) de Konami y distribuido por Sega que también logró canción homenaje en el disco tal como se ve en la lista de temas. El juego de ayudar a una ranita a cruzar la calle tuvo uno de sus más elaborados homenajes en el episodio número 174 de la mejor sitcom de la historia: Seinfeld. El capítulo 18 sobre 24 de la novena y última temporada de la “serie sobre nada”, emitido orignalmente el 27 de abril de 1997, gira en torno a una máquina arcade de Frogger que George quiere salvar de un restaurante que está por cerrar porque contiene su récord imbatible de cuando de niños iban a jugar allí. En una escena final incluso se reproduce la misma mecánica del juego con George intentando cruzar una calle llena de tráfico de Nueva York con la máquina.

Entonces llegamos una vez más al momento en el que destacamos la suerte que tuvo Atari en su primera década, esa parte esencial de la mezcla entre valentía, despropósito y espíritu de aventura que la convirtieron en la Reina de los videojuegos durante los tardíos 70s y primeros 80s: gracias a un contrato de exclusividad que habían firmado Atari con Namco en 1978, la primera tenía los derechos para transformar a consolas hogareñas el catálogo de la empresa japonesa. ¿Qué significaba en 1980 eso? Sencillamente que Atari sin buscarlo era la poseedora de los derechos de Pac-Man para su versión hogareña y esa sí que era una buena noticia para los ejecutivos de la compañía teniendo en cuenta por ejemplo que se vendieron en sus primeros ocho años en el mercado casi 300 mil máquinas arcade del juego generado unas ganancias de unos 2.500 millones de dólares en su primera década.
Pac-Man se acomodó con comodidad en el altar de los videojuegos más influyentes de la historia (podríamos pensar un Top 3 con Pac-Man, Pong y Space Invaders) y es uno de los más reconocidos, sinónimo absoluto de videojuegos para neófitos como expertos, a la vez que influencia para todo el desarrollo posterior de varios géneros de videojuegos.

Pizza Pac Man

Para abril de 1982 y luego de una ajustadísima deadline impuesta al diseñador Tod Frye de Atari la versión de Pac-Man para la 2600 estuvo lista para salir al mercado. El apuro y las condiciones de trabajo extenuantes que le impusieron al diseñador resultaron en que la versión final tuviera varios errores y diferencias notorias respecto del juego original de los arcades. A pesar de lo cual, Atari produjo unos 12 millones de cartuchos (eran más que la cantidad de consolas vendidas al momento) de los que vendió unos 7 millones lo que lo convirtió en el juego más vendido de la historia de Atari y el último hit de la consola.
Prácticamente sin competencia en el mercado de las consolas hogareñas que monopolizaba, Atari competía únicamente con el éxodo continuo de programadores que se iban a otras empresas o a fundar las propias para producir juegos compatibles pero no oficiales para la 2600.

Microcuentos: un arte breve y duradero

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Nunca fui particularmente afecto a los cuentos. Ni a escribirlos ni a leerlos. Las razones son múltiples pero creo que se resumen en que me cuesta encontrar una idea para una narración y una vez que la tengo siento la necesidad de expandirla, desarrollarla, amasarla y dejar que crezca. Eso en cuanto a escribirlos. En cuanto a leer cuentos, la razón por la que no me seducen es que los olvido muy fácilmente: siempre me sucedió de estar leyendo un libro de cuentos, llegar al último y no recordar en absoluto de qué trataba o qué contaba el primer, el segundo, el tercer cuento de ese volumen.

Pero dentro de este rechazo que siento por los cuentos la excepción la constituyen los microcuentos: a veces una línea o dos, esos relatos ínfimos suelen poseer una fuerza narrativa tan grande que desencadenan una especie de Big Bang de sentidos. Además, son fáciles de recordar para contar en cualquier ocasión.

Ayer leía una interesante nota donde desmienten que un famoso microcuento atribuido a Ernest Hemingway haya sido escrito por el Premio Nobel (pueden leer la nota, en inglés, aquí). Y si bien parece que no perteneció al genio literario del buen Ernest, el relato no deja de ser sumamente impactante. Aquí va una traducción posible:

En venta: zapatos de bebé, nunca usados.

Es lógico que se haya atribuido esta oración de siete palabras (seis en inglés) a Hemingway: el mecanismo de mostrar sólo la punta de un iceberg narrativo que oculta un trozo enorme de historia no dicha detrás parece llevar su marca. Sigue leyendo