Sangre por la herida: Capítulo 09

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Leer Capítulo 02: El charquito

Leer Capítulo 03: Los monoblocks

Leer Capítulo 04: El cajamarquino

Leer Capítulo 05: El lápiz labial

Leer Capítulo 06: La maza y el televisor

Leer Capítulo 07: El cuerpo

Leer Capítulo 08: La pala

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Mario Quiroz y Milton Mamani se preparan para terminar su tarea y enterrar el cuerpo de Lucía Zabala. Pero nada es tan sencillo como parece en esta larga noche.

Capítulo 10: La pala

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Sacamos paladas de barro y pasto.
— No muy profundo — dice Milton.
No lo escucho y sigo cavando y ahora me siento como un maniaco, doy paladas y paladas sobre la tierra humedecida. Ya no sale barro sino una tierra cuajada con raíces débiles. La mano de Milton se apoya sobre mi pecho.
— Ya está amigo. Hasta ahí.
Pero quiero seguir cavando. Por lo menos un metro más. Me paso la manga de la camisa por la frente y queda empapada. Es hora de terminar con esto.
Me siento sobre el montón de tierra excavada y respiro hondo. Milton tapa con la mano en posición cóncava el cigarrillo y lo enciende luego de dos o tres intentos.
— Es hora de bajarla — me dice. Sigue leyendo

Sangre por la herida: Capítulo 08

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Mario Quiroz junto a Milton Mamani se tienen que deshacer del cuerpo de Lucía Zabala pero todavía le quedan muchas horas a esta noche interminable.

Capítulo 08: La noche

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Bajamos el cuerpo de Lucía por la escalera y lo sacamos por la puerta de emergencia. Meterla en el baúl es la parte más difícil.
Milton introduce con delicadeza la cabeza y yo ayudo con las piernas. Así visto el bulto parece no ser otra cosa que la basura que se saca todas las noches del restaurante.
La noche está clara y despejada, siento una brisa suave que me recorre la piel y me quema en la herida de la mejilla. Un escalofrío me recorre las extremidades.
Abro la puerta del lado del conductor, y me siento; Milton hace lo mismo del lado del acompañante. Enciendo el motor, subo las ventanillas.
—¿Podrías dejarlas bajas? Tengo calor —me dice Milton.
—Yo siento frío —respondo sin mirarlo y pongo primera.
El portón del garage se abre y salimos a la calle. Miro el reloj en el tablero, es muy temprano todavía. Siento que la noche se extendió desde el atardecer con la caída del sol en el bar donde encontré a Lucía hasta ahora que llevo su cadáver en el baúl, apenas unas horas de diferencia pero que parecen días, semanas, meses.
—¿A donde?
—Conozco un lugar que va a estar bien. Sigue leyendo

Sangre por la herida: Capítulo 07

Miércoles por medio un nuevo capítulo de Sangre por la herida ilustrado por CJ Camba.

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Mario Quiroz se prepara para enfrentar el momento que menos deseaba en esta oscura noche que no parece tener fin: el momento de enterrar el cuerpo de Lucía Zabala por orden Walter Ayala.

Capítulo 07: El cuerpo

07-cuerpo

 

— Me tengo que ir — digo y apoyo un billete sobre la mesa.
— ¿Tan pronto?
— Tengo trabajo.
Busco en mi billetera de cuero negro ajado y separo unos pesos más, los deslizo por la barra hasta donde está Gladys
— Esto es por el servicio.
Pasa la mano rápido por la mesa y los hace desaparecer.
— Siempre un placer.
Salgo del bar y cruzo la calle oscura.
Entro al restaurante y no me distraigo en mi camino hasta el fondo.
— El jefe te espera arriba — me recibe Milton. Dejo que me cache de armas una vez más.
Subo las escaleras, el mismo espectáculo deprimente de hace un rato: los hermanos Flores siguen jugando al pool como si nada. El Boliviano Choque me mira impávido, con esa cara de indio jetón al que no le interesa lo que pasa.
Me indica la puerta del jefe con un gesto de la cabeza.
La atravieso.
En un rincón, en el ángulo, atrás del escritorio hay una sábana blanca envolviendo un bulto. Sigue leyendo

Sangre por la herida: Capítulo 06

Miércoles por medio un nuevo capítulo de Sangre por la herida ilustrado por CJ Camba.

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Luego de entregar a Lucía Zabala a su jefe el capo narco Walter “el Inca” Ayala, Mario Quiroz intenta olvidar la noche en el Bar de Rocky, justo frente al restaurante peruano de su jefe. Pero cuando piensa que la noche terminó recibe un mensaje: tiene que ir a encargarse del cadáver de Lucía mientras espanta los fantasmas de su pasado reciente que no dejan de atormentarlo.

Capítulo 06: La maza y el televisor

 

06-tele

Tengo un trabajo que hacer: tengo que ir a buscar un cadáver a la oficina del Inca Ayala y sacarlo de ahí, deshacerme de él, pero siento que me abandonan las fuerzas y durante un momento me viene a la mente cómo es que llegué hasta acá. No sólo como llegué acá a esta noche y esto que tengo que hacer sino a cómo llegué a trabajar para el Inca Ayala.
Sé que empezó el día que Mercedes se fue. Sigue leyendo

Sangre por la herida: Capítulo 05

Todos los miércoles un nuevo capítulo de Sangre por la herida ilustrado por CJ Camba.

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Cumpliendo con su trabajo, Mario Quiroz finalmente logra llegar hasta el restaurante de Walter “el Inca” Ayala donde le entregará a Lucía Zabala, la novia infiel del narco.
Con el trabajo cumplido, la noche se termina. Al menos eso es lo que quiere creer el ex policía.

 

Capítulo 05: El lápiz labial

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Se dice que Walter Ayala no tiene sentimientos, que mató a su propia madre para demostrarle al capo brasilero Don António que era digno de confianza y que en su camino a la cima del poder en el bajo mundo del narcotráfico dejó un camino de cadáveres que alineados uno atrás de otro podrían hacer un puente entre su Celendín natal y esta ciudad deprimente que eligió como su refugio definitivo.

El mito que construyó Ayala sobrepasa la realidad pero eso no lo hace al Inca menos impiadoso, cruel y desalmado. Sigue leyendo

Sangre por la herida: Capítulo 04

Todos los miércoles un nuevo capítulo de Sangre por la herida ilustrado por CJ Camba.

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De nuevo con Lucía en su poder Mario Quiroz vuelve al restaurante peruano “El cajamarquino” la guarida de su jefe, Walter “el Inca” Ayala. Sabe que nada bueno puede esperar de ese encuentro. Y sin embargo, todavía le queda una sorpresa en el camino.

 

Capítulo 04: El cajamarquino

04-El-Cajamarquino

Entramos a la ciudad apenas pasada la medianoche.
— Tengo que reconocerte las agallas — le digo.
Lucía no responde.
El semáforo se pone en rojo. Detengo el auto. Las calles están vacías y oscuras. Me siento inquieto y molesto
— No tengo nada en contra tuyo — le digo.
Reflexiono.
A Lucía le tiemblan los labios.
— Sos un cínico hijo de puta.
— Lo siento — le digo. Estoy siendo sincero.
— Guardate tu lástima.
Trago saliva y estoy a punto de responderle cuando me interrumpe. Sigue leyendo

Sangre por la herida: Capítulo 03

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Luego de encontrar a Lucía, la novia de su jefe el capo narco Walter “el Inca” Ayala, acostándose con su amante, Mario Quiroz la lleva por la fuerza al encuentro con el criminal. Pero nada parece fácil esta noche para Quiroz: con una patada certera en la cara del ex-policía, la chica logra escaparse del automóvil donde viaja apresada y se escabulle entre los monoblocks a la vera del camino. Quiroz tendrá que volver a salir de cacería.

Capítulo 03: Los monoblocks

03-monoblocks

 

La noche está pegajosa y húmeda, siento frágiles los huesos, un tirón en el muslo, miro para todos lados: ¿a dónde se fue la pendeja? El tipo que tiene el auto atrás del mío me toca bocina, saca medio cuerpo por fuera de la ventanilla, me insulta. Le muestro la Browning que resplandece bajo las luces de la autopista. Se queda duro un instante, se vuelve a meter a dentro del coche y me hace un gesto con la mano de tranquilidad.
¿En qué estaba? La pendeja. Intento correr pero el cuerpo me pesa, la humedad me estropea.

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