Mi primer Black Friday + Cyber Monday en Toronto

 

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Comparativa entre el Macy´s de NYC y el Eaton Center de Toronto en Black Friday

 

El viernes pasado fue el Black Friday en Norteamérica y si bien en Canadá no se vive con el éxtasis de consumo que sí se experimenta del lado sur de la frontera los comercios saben que es el día del año en el que más ventas realizan, empujadas en buena medida por las promociones.

Acostumbrado como estoy a que “promoción” en Argentina signifique que los comercios van a subir sus precios los días antes de la fecha promocional para luego “bajarlos” al precio original que habían subido estaba un poco desconfiado acerca de cómo sería mi experiencia aquí. Sin embargo me encontré con muy buenas promociones realmente.

En principio el viernes me compré un libro que necesito para preparar un examen al 50% de descuento. De $25 terminé pagando $13 con los impuestos. Luego conseguí una campera buena y preparada para el invierno que se aproxima rebajada unos $110 dólares.

Conseguimos también una laptop rebajada unos $200 en Amazon para mi esposa que hace tiempo que queríamos comprar.

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Sin embargo la promoción que más pude sentir auténtica fue en un par de lentes que me tuve que mandar a hacer. El viernes fui al oculista porque con la sequedad de las calefacciones en ambientes interiores y del viento en la cara me estuvo llorando casi incontrolablemente un ojo. Aprovechó la médica para recetarme unos lentes nuevos porque los que tenía ya estaban desactualizados. En el mismo lugar me ofrecieron hacerme los nuevos a unos $370 pero preferí esperar a ver si conseguía alguna promoción en otra óptica. Y esa promoción llegó. A trescientos metros de casa una sucursal de una cadena bien conocida estaba haciendo un 80% de descuento en marcos para anteojos, empezando el viernes pasado y terminando hoy. Fui entonces hoy mismo, revisé lo que tenían y cuando me confirmaron que todo entraba en la promoción elegí un par. La vendedora se fijó el precio de lista y con la calculadora le restó el 80%. Así el nuevo par de anteojos, con marco y cristales me terminó costando $150 contra os $370 iniciales que me habían pedido en otra óptica y sin promoción.

 

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El descuento de $200 que me hicieron.

En conclusión, fue una experiencia muy provechosa, llena de oportunidades reales y no tantas trampas comerciales (que seguramente también las hubo) o más fáciles de evitar y conseguir en el camino ofertas reales.

Si van a venir a Toronto en plan de compras siempre es bueno intentar hacerlo en fechas como el Black Friday, el Cyber Monday o el Boxing Day que a diferencia del otro lado de la frontera no son eventos tan populosos y llenos de gente corriendo para conseguir un electrodoméstico ridículamente rebajado y aún así tienen ofertas que permites ahorrarse muchos dólares.

 

Mini-turismo: Catarátas del Niágara

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Una compañera de estudios me comentó que había unas promociones muy buenas para ir a las Cataratas del Niágara por una noche: hotel 5 estrellas, vista a las cataratas desde la habitación, jacuzzi y vouchers de descuento para cena y desayuno.

Averigüé un poco de la distancia entre Toronto y Niágara y el costo de pasajes y al comprobar que eran apenas dos horas de viaje y que los pasajes salían bastante baratos no lo dudé y saqué la promoción.

Las Cataratas del Niágara son un hermoso paseo turístico. La ciudad es pequeña y está hecha específicamente para turistas, con muchísimos casinos y algunos paseos más allá del obvio espectáculo natural: viñedos, un mariposaio, una torre que lleva a una buena vista de las cataratas y un cine IMAX es lo que llegué a ver. En total estuvimos un día allí y nos alcanzó perfecto para lo que buscábamos: conocer el salto de aguas, sacarnos unas fotos, descansar un rato y disfrutar del viaje en micro por Ontario.

 

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Vista nocturna (con las cataratas iluminadas) desde la habitación del hotel. Piso 32.

 

Las cataratas en sí tienen dos atracciones que valen la pena: una es “Behind the Falls” que es la que hicimos. Básicamente se trata de un sistema de túneles que van por detrás de las cataratas y permiten llegar hasta un punto bastante bajo de la caída de agua. Es una buena oportunidad y vale la pena.

El otro paseo es en catamarán que se acerca hasta la boca de la caída (“horseshoe falls”). Ese paseo no lo realizamos porque hacía un poco de frío y sí o sí es un paseo en el que uno termina empapado.

La conclusión es que es un paseo lindo y divertido para hacer. Puede ser una experiencia sumamente romántica o divertida si uno va con amigos al Casino. Sin embargo, las Cataratas en sí mismas no resultan tan impresionantes como por ejemplo las Cataratas del Iguazú. Dicho lo cuál, si te encontrás en Toronto y tenés un día de sobra para hacer algo diferente, definitivamente vale la pena ya que incluso se puede hacer el viaje de ida y vuelta en un mismo día con lo que se ahorra mucho en hotel.  Aunque, también es importante destacar que de noche las cataratas son iluminadas y eso también es un espectáculo digno de verse.

Hoy salió el sol en Toronto

Esta mañana me desperté para ver por la ventana que había salido el sol. Fue una gran novedad: hace una semana que estaba nublado y como el día termina ahora a las 4.30 – 5 p.m. ya estaba empezando a sentir esa famosa depresión por privación de la luz solar.

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La vista esta mañana desde la ventana de casa. Un día “soleado”.

Hace exactamente una semana también se produjo la primera “nevada” en Toronto. Si bien por casa casi no nevó sino que cayó un poco de escracha-nieve, en otros barrios de las afueras sí se sintió con más fuerza.

 

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Misma foto hace una semana atrás, con la primera “nevada” de la temporada.

De cualquier modo, y a pesar del sol que volvió a asomar, la temperatura en la calle era de -5 °C. Con lo que se cumplió algo que nos habían dicho que suele pasar por aquí: los días de sol son engañosos porque uno se ilusiona con que hará más calorcito y en realidad son los más fríos.

Nos seguiremos preparando para el invierno complicado que dicen que es en enero-febrero.

 

Toronto: el extraño caso de la “media casa”

Toronto no es una ciudad específicamente pensada para el turismo, lo que no significa que no tenga muchos puntos de interés turístico.

Lo que quiero decir es que si uno viene a Toronto esperando encontrarse con una ciudad tan vibrante y enloquecida como Nueva York (y no es una comparación caprichosa ya que muchos dicen que “Toronto es la Nueva York del Norte”) seguramente se va a sentir decepcionado: aquí si bien hay mucho movimiento y mucha gente no se experimentan esas calles totalmente saturadas y colas interminables para cualquier actividad o sitio turístico.

Tampoco se topa uno con cientos de negocios y restaurantes pensados para turistas con lo que es posible realizar una experiencia de conocer la ciudad de forma mucho más cercana a como la experimenta un local.

Entre las cosas interesantes o curiosas que esta ciudad tiene para ofrecer se encuentra la “half-house” o “media casa”. Como pueden ver es literal:

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En la actualidad se encuentra desocupada y con arreglos en camino. Se encuentra ubicada cerca del downtown y vale la pena pasar a visitarla para algunas fotos curiosas que seguramente asombrarán a sus conocidos si se encuentran por la zona.

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La pueden visitar en el 54 St. Patrick Street, M5T 1V1, Toronto. Y si quieren conocer un poco más de la historia de cómo fue que esta casa terminó a la mitad, les recomiendo este artículo de Atlas Obscura.

Un argentino en Toronto

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La semana pasada se cumplieron tres meses desde que mi esposa y yo llegamos a Toronto. Hasta el momento no pude sentarme a escribir todo lo que nos estuvo pasando en estos días y semanas y meses. En parte porque el programa de maestría que estoy realizando es muy exigente. En parte porque además tengo otras miles de preocupaciones. En parte porque el impacto y la adaptación están siendo intensas y no tuve tiempo ni tampoco forma de poner por escrito todo esto. Ahora, con un poco más de calma y ya adaptado mejor a esta nueva realidad me propongo empezar a contar acerca de esta aventura con la que soñé toda mi vida.

Y por si están preguntando, sí, ya vi el video del stand-up de Dady Brieva. Se los dejos aquí por si ustedes no lo vieron.

De ahora en adelante entonces, pueden esperar noticias desde Toronto con cierta frecuencia.