El judaísmo urticante de Shalom Auslander

hope

Antes de llegar al primer tercio de su novela Hope: A Tragedy, Shalom Auslander pone en boca de su personaje el Profesor Jove la siguiente frase que sintetiza perfectamente toda la novela: “Cuando aparece alguien que promete que las cosas van a mejorar, corré. Escondete. Los pesimistas no construyen cámaras de gas.”
El título lo dice claramente: la esperanza es una tragedia. Y la novela en sí mismo es una tragedia, sería insensato el lector que buscara encontrar algo diferente.

Shalom Auslander (Monsey, New York, 1970) que proviene de una familia judía ortodoxa y que contó cómo se fue desencantando con la religión en su libro de memorias Lamentaciones de un prepucio despliega en su primera novela (la menciona Hope: A Tragedy) no sólo su gran capacidad narrativa sino que también se convierte en una de las plumas judías más interesantes de la actualidad. ¿Qué se obtendría de meter a los enemigos íntimos Philip Roth y Woody Allen en una licuadora? la narrativa de Auslander.

“La esperanza arruina a los hombres” señala constantemente la novela y para peor no duda en meter el dedo en la llaga: “Hitler era un optimista.” El dictador alemán no sólo creía en la posibilidad de alcanzar una Solución sino que en un derrame de optimismo creía que esta iba a ser una solución Final, definitiva. Sigue leyendo