Mi villano favorito

alien

Dos meses atrás me escribió una periodista de la revista Quid para preguntarme acerca de qué villano de la literatura o la realidad es el que logró interesarme más. Le respondí brevemente porque se trataba de una nota donde saldrían opiniones de otros varios escritores y ahora la revista está en la calle y pueden comprarla (lo recomiendo, tiene un precio accesible y es de las pocas publicaciones literarias en el mercado. La consiguen en los locales de librerías Yenny-El Ateneo.)

Superando la brevedad que me impuso el formato de la nota, me gustaría aprovechar para explayarme acerca de mi elección de mis “villanos favoritos”. Y son en plural porque no es “un villano” el que más me fascina sino que son un conjunto: los nazis.

¿Por qué los nazis son mis villanos favoritos? Escribir villanos es quizás la tarea más difícil que uno pueda encomendarse. Un villano tiene que ser un personaje comprometido con su causa (una mala causa, obviamente), tiene que escapar del estereotipo del que hace el mal sin motivo, tiene que ser inteligente, astuto, audaz, la contrapartida perfecta de nuestro protagonista. Sí, tenemos que hacer un villano que nuestros lectores puedan odiar, pero también uno con el que en algún rincón oscuro también puedan llegar a sentir algún tipo de empatía o al menos comprender en su crapulencia.

zombie

Desarrollar un personaje con tanta riqueza no es nada sencillo y se le debe dar el lugar justo en nuestro relato sin que lo termine acaparando todo y sin que sea un muñeco inanimado, sin substancia y sin fundamento. No es nada fácil. Sigue leyendo

El camino del héroe

Hace unos días me encontré dando una clase en un cuarto año de un colegio público de la Ciudad de Buenos Aires acerca del famoso “camino del héroe”. Esta serie de “reglas” o mejor dicho, recurrencias narrativas que pueden observarse en mayor o menor medida en todo relato épico o heroico siempre me parecieron fantásticas porque nos permiten a los escritores tener una especie de esqueleto ya construido sobre el cual luego llenar la arcilla propia de nuestra historia.

Es sabido como George Lucas recurrió a la lectura de El héroe de mil rostros de Joseph Campbell para armar el perfecto camino del héroe que recorre Luke Skywalker en la trilogía original de La Guerra de las Galaxias (lástima que luego se olvidó de replicarlo en su otra trilogía). Es posible verlo también, sin escarbar demasiado, en la trilogía de El señor de los anillos de J.R.R. Tolkien. Creo que esto constituye otro de los secretos de un relato clásico que no disimuló en empapar la historia de Frodo de todos y cada uno de los elementos que constituyen este set de reglas míticas.

Prácticamente cada película de acción y aventura que se haya filmado sigue bien al pie de la letra las “estaciones” del camino.

Es por eso que me parece que vale la pena recordarlas, porque nos puede ayudar a construir relatos mucho más robustos. La improvisación es hermosa y siempre necesaria, pero lo mejor es improvisar sobre una base sólida.

La sistematización la extraje de uno de los mejores libros que leí sobre el tema: The Writer´s Journey: Mythic Structure for Writers de Cristopher Vogler.

Ahí va entonces el camino del héroe con algunas anotaciones mías.

1. El mundo cotidiano

Luke

Al comienzo se nos presenta un mundo sin conflictos para nuestro futuro héroe. Así se establece su lugar en el mundo.

Podemos pensar en Frodo viviendo feliz y sin preocupaciones en La Comarca o en Luke Skywalker con sus tíos en las tierras desérticas de Tatooine. Sigue leyendo