Balance de lecturas 2016

El 2016 fue un año difícil en varios aspectos. Me había propuesto publicar por mi cuenta una novela (Sangre por la herida) pero por una serie de situaciones tuve que trabajar mucho más que en otro años y no tuve tiempo de terminar de hacerle los ajustes que quiero para que quede perfecta. Espero poder publicarla finalmente el año entrante.

Por ese mismo motivo no pude escribir tanto como me hubiese gustado en este espacio. Tuve que espaciar a veces por meses mis publicaciones y realmente es algo que me molestó mucho de este año, pero tuve que priorizar otras cuestiones.

También me había propuesto leer 40 libros pero llegué a 19 y monedas con varios bastante avanzados.

Entre esos 18 libros que leí hubo de todo: sorpresas, decepciones y descubrimientos.

Quiero compartir con ustedes, queridos lectores, algunas de mis impresiones respecto de lo que leí.

La lista de los libros que leí este año es la siguiente:

1. Diez negritos de Agatha Christie (policial novela)
2. Quiet de Susan Cain (no-ficción/ensayo)
3. The Case for Books: Past, Present and Future de Robert Darnton (no ficción)
4. Black Sun de Nicholas Goodrick-Clarke (no ficción)
5. Gestapo Mars de Victor Gischler (ciencia ficción/space opera)
6. Nadie es inocente* de Kike Ferrari (policial cuentos)
7. Paperback America: The Lurid Years of Paperbacks de Geoffrey O´Brien (no ficción)
8. Las cosas que perdimos en el fuego* de Mariana Enriquez (literatura cuentos)
9. Madame Bovary de Gustave Flaubert (literatura novela)
10. A Swollen Red Sun de Matthew McBride (policial novela)
11. El nombre del juego es muerte de Dan Marlowe (policial novela)
12. The Porning of America de Carmine Sarracino (no ficción)
13. Shovel Ready de Adam Strenbergh (policial cyberpunk)
14. Dark Matter* de Blake Crouch (ciencia ficción novela)
15. People Who Eat Darkness de Richard Lloyd Perry (no ficción)
16. Little Green de Walter Mosley (policial novela)
17. The Fireman* de Joe Hill (ciencia ficción novela)
18. Hope: A Tragedy de Shalom Auslander (literatura novela)

* Libro editado en 2016

Mejor libro que leí en el año en general

Dark Matter de Blake Crouch Sigue leyendo

Narrativas zombie de segunda generación

izombie

Hace un tiempo me pidieron una reflexión acerca del tema de los zombies en la cultura popular y luego de darle algunas vueltas en la cabeza a un tema que nunca me resultó particularmente atractivo logré entender qué es lo que a mi parecer subyace en la obsesión contemporánea por el tema de los muertos vivos come-cerebros. Cada época histórica plantea sus monstruos de preferencia; aquellos que se ponen de moda y alrededor de los cuales todas las narrativas parecen girar. En los años 90 se pusieron de moda los vampiros: desde Drácula de Francis Ford Coppola a los vampiros de Entrevista con el vampiro y la saga de novelas de Anne Rice a los juegos de rol de Vampiro: La mascarada y sus sucesivas adaptaciones a videojuego.

El vampiro como ese seductor que esconde detrás sus colmillos afilados para chupar la sangre funcionaba como una representación simbólica de la seducción del capitalismo neoliberal, implacable ante la caída de la Unión Soviética. La idea del parásito que chupa sangre siempre estuvo asociada al capitalismo y el neoliberalismo con sus promesas de “goteo” de riquezas y un futuro mejor perfectamente se adecuaba a la forma estilizada y seductora del vampiro encarnado en un Brad Pitt o un Tom Cruise en la adaptación de la novela de Rice.

La primera generación de narrativas zombie

Luego de esa explosión de la seducción del vampiro empezamos a ver como la temática zombie que había explotado con The Night of the Living Dead de George A. Romero en 1968 y que había tenido su ciclo de oro en el cine clase B comenzaba una lenta instalación en el imaginario popular y el zombie se convertía en el “monstruo de moda”.

Los videojuegos (Resident Evil, 1996 y sus sucesivas continuaciones pero también los modos de juego “zombies” en la saga Call of Duty, Rising Dead, Deadlight, Dead Island y cientos e innumerables otros videojuegos con zombies), las películas (28 Days Later, 2002 y luego la remake de Dawn of the Dead, 2004 y varias más incluyendo semi-parodias como Zombieland o Dead Snow con zombies nazis), las series de TV (Dead Set, 2008 y por supuesto The Walking Dead, 2010 – actualidad) y la literatura (trilogía Newflesh de Mira Grant, 2010-2012) se llenaron de zombies, la Zombie Walk (cuya primera expresión data del año 2000) pasó a ser una expresión global y casi institucionalizada.

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Los zombies se pusieron de moda y desplazaron a los vampiros que tuvieron su leve revival de la mano de la saga Twilight de Stephanie Meyer. Pero si consideramos las novelas de Meyer como literatura romántica excluimos a los vampiros y los hombres lobos que habitan sus páginas dentro de la idea del monstruo como representación simbólica de algún temor o angustia social. Sigue leyendo

NOS4A2 de Joe Hill

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Mi calificación: 5 de 5 estrellas

Joe Hill tiene una gran ventaja que es también su gran punto débil: es el hijo de Stephen King. ¿Por qué esto debería ser algo malo? Obviamente porque no se lo puede leer sin pensar inmediatamente en su padre y su enorme sombra. Al mismo tiempo, ¿quién puede dudar que ser el hijo del Rey trae ventajas?
Lo bueno de Hill es que tiene una voz propia. Si bien es posible ver algunos rastros de las historias de su padre (que incluso él mismo se encarga de dejar en claro en forma de pequeñas perlitas de homenaje) sus propias retorcidas ideas le permiten escribir una literatura altamente original y adictiva. Sigue leyendo